Sequedad vaginal: causas y ayuda adecuada
La sequedad vaginal puede causar rozaduras durante las relaciones sexuales, irritación o picor. Es frecuente y tiene tratamiento. No tienes por qué soportar el dolor al contacto ni asumir que te falta deseo sexual.
Por qué puede aparecer la sequedad
Durante la menopausia y después de ella, la mucosa vaginal cambia debido al descenso de los niveles de estrógenos. A menudo se vuelve más fina y menos húmeda. Como consecuencia, el roce puede resultar más molesto, aunque quieras tener intimidad.
Sin embargo, la sequedad no es algo que afecte exclusivamente a las personas mayores. El embarazo, la lactancia, algunos medicamentos y determinadas enfermedades también pueden influir. Los productos de higiene perfumados o las duchas vaginales pueden causar irritación adicional. Si las molestias empezaron después de cambiar de medicamento, comenta esta relación en la consulta, pero no dejes por tu cuenta los medicamentos que te hayan recetado.
Qué puede aportar cada tipo de ayuda
| Situación | Posible ayuda |
|---|---|
| Roce durante el contacto físico o las relaciones sexuales | Un lubricante adecuado facilita el deslizamiento entre las superficies. |
| Sensación de sequedad también en el día a día | Un hidratante vaginal puede utilizarse independientemente de las relaciones sexuales. |
| Molestias debidas a cambios hormonales en la mucosa | Un tratamiento hormonal de acción local puede ser una opción tras una valoración médica. |
Estas opciones no son necesariamente excluyentes, pero no son lo mismo. Un lubricante no sustituye a una evaluación de la causa. Y el tratamiento hormonal es una decisión médica, no una consecuencia necesaria de cualquier sensación de sequedad.
Qué cambia con las hormonas de acción local
Los preparados vaginales con estrógenos pueden ayudar a regenerar la mucosa, que se ha vuelto más fina, y así aliviar las molestias. Hay distintas presentaciones, como cremas, comprimidos vaginales o anillos. Se diferencian de los productos cuya función principal es lubricar o hidratar.
Además, la aplicación local es distinta de la terapia hormonal que actúa en todo el cuerpo. La decisión debe tomarse junto con el profesional sanitario que te atiende, teniendo en cuenta los beneficios, los posibles efectos secundarios y tus antecedentes. No sigas el modo de uso ni la dosis de otra persona.
Cuándo pedir cita
Consulta con un profesional médico si las molestias persisten, limitan claramente tu vida diaria o aparecen secreciones inusuales o sangrado. El sangrado después de la menopausia no debe atribuirse sin más a la sequedad.
Para la consulta, puede ayudarte describir lo que te pasa de forma concreta: «En el día a día noto irritación; durante las relaciones sexuales, me roza la entrada de la vagina». Menciona también los productos que ya hayas probado y si te han ayudado o te han causado irritación. Así podréis valorar si basta con hidratar temporalmente la zona o si conviene otro tratamiento.