Vello púbico: cuidado y estilo a tu gusto
Puedes dejar el vello púbico tal como está, recortarlo o darle forma. No hay ningún estilo que tengas que elegir. Para empezar, puedes preguntarte: ¿quieres que quede más corto, cambiar el contorno o que apenas se vea?
¿Qué cambio te apetece hacer?
No tienes que arreglar toda la zona para crear un estilo íntimo. Puedes acortar un poco el vello, cambiar solo los bordes exteriores o dejar el de la parte central. Son ideas para darle forma, no normas. Tampoco tienes que justificar que prefieras dejarlo tal como está.
Si aún tienes dudas, decide primero el largo y después el contorno. Así no tendrás que decidir a la vez cuánto quieres acortar y estrechar la zona. La primera vez, también puedes limitarte a recortarlo.
Las opciones son diferentes
| Método | Resultado | Qué debes tener en cuenta |
|---|---|---|
| Dejarlo tal como está | El largo y la forma no cambian. | No requiere ningún esfuerzo adicional para darle forma o eliminarlo. |
| Recortarlo | El vello sigue viéndose, pero queda más corto. | Tú decides cuánto largo quieres dejar. |
| Afeitarlo | La cuchilla corta el vello a ras de la piel. | El resultado dura menos que con la cera. Puede causar irritación, cortes o vello enquistado. |
| Depilarlo con cera | El vello se arranca de raíz. | El resultado puede durar varias semanas. La aplicación puede doler e irritar la piel. |
La crema depilatoria funciona de forma distinta a la cera: disuelve el vello. También puede causar irritación. No se puede recomendar cualquier crema depilatoria corporal para toda la zona íntima; lo importante es comprobar qué zonas permite tratar expresamente el producto. La Academia Estadounidense de Dermatología explica las diferencias entre los métodos.
Al recortarlo, asegúrate de ver bien la piel
Hazlo con calma, con una herramienta limpia y procurando ver bien la zona. Por lo general, es más fácil verla de pie. Usa tu propia maquinilla y no la compartas. Encontrarás más consejos en las recomendaciones de la asociación dermatológica sobre cómo recortar el vello púbico.
No hace falta que quede perfectamente simétrico. Si hay una zona difícil de alcanzar, es mejor dejarla como está que intentar arreglarla sin verla bien. Si tienes en mente un estilo concreto, puedes hacer un dibujo sencillo antes y marcar qué parte quieres dejar. Esto puede ayudarte a darle forma, pero no sustituye al uso seguro de la herramienta.
Si tu piel se irrita
No sigas tratando una zona irritada. Si los problemas de piel persisten, pide una valoración dermatológica. Siempre puedes optar por otro estilo: por ejemplo, renunciar a un contorno liso y limitarte a recortar el vello. No tienes por qué mantener un resultado que te resulte incómodo.