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Alternativas al lubricante: ¿qué hacer si se acaba?

Si te has quedado sin lubricante, no tienes que improvisar con productos de casa. Si hay fricción o sientes molestias, podéis hacer una pausa o pasar a otras caricias para las que no necesitéis lubricante adicional. Un producto de la cocina o del armario del baño no es necesariamente adecuado para el uso íntimo.

Por qué el aceite y la crema no son una solución sencilla

Las diferencias más importantes
Quizá piensas en… Por qué no es buena idea Qué puedes hacer en su lugar
Aceite de cocina, aceite para bebés o vaselina Los aceites y las grasas pueden dañar los preservativos de látex. Usa un lubricante que sea expresamente compatible con el material del preservativo.
Crema de manos o loción corporal Estos productos no están pensados para la vagina y pueden irritarla. No uses productos hidratantes como lubricante improvisado.
Cualquier producto de masaje perfumado Que sea adecuado para la piel externa no significa que también sirva como lubricante. Respeta el uso previsto; si no, limítate al masaje externo.

Que un producto lleve la etiqueta «natural» tampoco soluciona estos problemas. Lo importante es el uso concreto, no su procedencia ni que resulte agradable en el dorso de la mano.

Cambiad de actividad sin presión

Si las caricias resultan secas o desagradables, no tenéis que continuar. Podéis cambiar de actividad o dejarla para otro momento. No hay ninguna obligación de seguir un guion concreto hasta el final.

Para la próxima vez

Elige un lubricante indicado expresamente para ese uso. Si utilizas un preservativo, ten en cuenta la información sobre el material; si utilizas un juguete, consulta también sus instrucciones de cuidado. Por ejemplo, los lubricantes de base acuosa pueden ayudar si tienes sequedad vaginal antes de mantener relaciones sexuales. Sin embargo, no son lo mismo que los productos hidratantes específicos para la vagina.

Si la sequedad aparece con frecuencia

Si la sequedad vaginal dura varias semanas a pesar de las medidas que has probado o afecta a tu vida diaria, consulta con un profesional sanitario. El flujo vaginal inusual o el sangrado después de las relaciones sexuales también son motivos para pedir cita. Cambiar de lubricante no explica necesariamente estos síntomas.

Para la consulta, puede ser útil anotar algo tan sencillo como desde cuándo te ocurre, con qué tipo de caricias y después de usar qué productos. Así podrás explicar lo que te pasa con claridad, sin tener que buscar un diagnóstico por tu cuenta.