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Anillo anticonceptivo: efecto, molestias y preguntas importantes

El anillo anticonceptivo es un anillo flexible de plástico que tú misma te introduces en la vagina. Libera estrógeno y gestágeno, e inhibe así la ovulación. No tienes que tomar una pastilla a diario, pero sí necesitas tener un plan fiable para retirarlo y cambiarlo.

¿Cuál es el ritmo habitual?

Lo habitual es llevar el anillo durante tres semanas y después pasar siete días sin él. A continuación, se coloca uno nuevo. Durante la pausa puede aparecer un sangrado. Que ya haya terminado o no no determina cuándo debes cambiarlo.

Este resumen no sustituye las instrucciones de tu preparado. Es importante aclarar, sobre todo al empezar por primera vez, al cambiar desde otro método o después de dar a luz, a partir de cuándo estás protegida y si al principio debes utilizar un método anticonceptivo adicional. Un recordatorio en el calendario puede ayudarte a seguir el ritmo acordado.

¿Qué implica en el día a día?

  • Lo usas tú misma: Introduces el anillo de forma parecida a un tampón y más adelante lo retiras tú misma. El prospecto explica cómo hacerlo.
  • Durante las relaciones sexuales: Normalmente, el anillo permanece colocado. Si te molesta o se sale, sigue las instrucciones específicas sobre qué hacer si se interrumpe el uso.
  • No tienes que tomarlo a diario: Aun así, necesitas tener a tiempo un anillo nuevo y respetar las fechas de cambio.
  • Protección frente a infecciones: El anillo no protege frente a las infecciones de transmisión sexual. Los preservativos pueden ayudar a reducir el riesgo.

¿Las hormonas actúan solo en la vagina?

No. Se absorben allí, pero pasan al torrente sanguíneo. Por eso, el anillo no es un método de acción exclusivamente local ni está libre de hormonas. Aunque los vómitos y la diarrea no afectan a la absorción como puede ocurrir con una pastilla, algunos medicamentos pueden interferir con la anticoncepción.

Cuando te lo receten, indica todos los medicamentos que tomas, incluidos los productos a base de plantas, como la hierba de San Juan. Si empiezas un tratamiento nuevo, pregunta también por las posibles interacciones.

Efectos secundarios y si es adecuado para ti

Durante los primeros meses pueden aparecer sangrados entre periodos o cambiar el patrón del sangrado. También se han descrito dolores de cabeza, náuseas o sensibilidad en los pechos; que aparezca una molestia concreta no permite determinar por sí solo cuál es su causa.

Al igual que otros métodos anticonceptivos hormonales combinados, el anillo aumenta el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos. Por eso, antes de recetarlo se tienen en cuenta tus factores de riesgo personales. Cambiar de la píldora al anillo no elimina automáticamente esos riesgos.

Además, se conoce un ligero aumento del riesgo de meningioma con el uso prolongado de anillos con etonogestrel. Los meningiomas son tumores poco frecuentes, en su mayoría benignos, de las membranas que recubren el cerebro y pueden tener consecuencias graves. No debe utilizarse etonogestrel si tienes o has tenido un meningioma. Si es tu caso, coméntalo antes de que te lo receten.

¿Has olvidado el anillo o se ha salido?

Anota cuándo te lo colocaste o retiraste y cuánto duró la interrupción. Consulta el prospecto y pide cuanto antes consejo en la farmacia o en el centro donde te lo recetaron. Según la situación, puede que necesites protección adicional o anticoncepción de emergencia. Si es posible que hayas mantenido relaciones sexuales sin protección, menciónalo enseguida; no esperes a que no te venga el sangrado.