¿Besar es ser infiel? Cómo establecer vuestros límites
Sí, dar un beso puede constituir una infidelidad, incluso sin que después haya sexo. Si queréis vivir vuestra relación con exclusividad, un beso con otra persona puede traspasar ese límite. Un beso en la mejilla para saludar es distinto de un beso con intención romántica.
La situación marca la diferencia
¿Qué ocurrió exactamente? Un breve beso de despedida entre amigos, una cita acordada con cercanía romántica o un beso sin el consentimiento de la persona afectada no son lo mismo. Si no conoces bien lo sucedido, pregunta.
Quien recibe un beso no deseado no ha sido infiel por voluntad propia. En esa situación, lo importante es tomar en serio a esa persona y preguntarle qué apoyo desea. No tiene la culpa de lo que ha hecho otra persona.
¿Solo cuenta si hay una regla explícita?
No hace falta haber enumerado todas las acciones posibles para que la confianza importe. Si os consideráis una pareja exclusiva, merece la pena preguntaros qué significa eso para cada uno. «Nunca hablamos exactamente de ese beso» no es una respuesta suficiente si se ha ocultado deliberadamente un contacto romántico.
Conviene aclarar las diferencias de opinión. LIEBESLEBEN explica que cada persona establece límites distintos respecto a la infidelidad. Pero eso no significa que una persona herida tenga que justificar sus sentimientos con una regla escrita.
Si has besado a otra persona
Una forma clara de empezar sería: «En la fiesta besé a alguien. Quiero contártelo yo y responder a tus preguntas». Así nombras lo ocurrido, en vez de esconderlo tras un «Ha pasado algo».
Puedes explicar cómo sucedió y asumir tu responsabilidad. En cambio, decir «Solo fue un beso» decide por la otra persona cuánto debería dolerle. Que no estés a gusto en la relación tampoco hace que la otra persona sea responsable de tu decisión.
No pidas a la vez que te perdonen de inmediato. Quizá la otra persona quiera saber primero si sigue habiendo contacto romántico. Tal vez necesite distancia. Puedes pedir perdón sin esperar que te tranquilicen enseguida.
Si tu pareja ha besado a otra persona
Puedes hacer preguntas concretas: «¿Fue un único beso? ¿Ya teníais contacto romántico? ¿Qué quieres hacer ahora?». No tienes por qué escuchar detalles que prefieras no saber.
Puedes sentir dolor o inseguridad al principio y decidir más adelante. Una posible respuesta sería: «Entiendo lo que me dices. Aún no sé si quiero seguir con la relación». No le debes a nadie cercanía física ni la promesa de que todo volverá a ser como antes.
Hablar del futuro
Si ambos queréis seguir con la relación, hablad concretamente de lo que acordáis para el futuro. Por ejemplo: «Para mí, los besos románticos con otras personas no encajan en nuestra relación. ¿Tú también quieres que haya exclusividad?». Otras formas de relacionarse necesitan sus propios acuerdos mutuos.
Una nueva regla no cambia lo ocurrido. Pero puede ayudaros a ver si queréis el mismo tipo de relación. Si vuestras expectativas no coinciden, no hace falta llegar a un acuerdo de inmediato. Puedes tomarte tu tiempo y también decidir no continuar la relación.