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Breadcrumbing: cuando los mensajes amables no llevan a nada

Un «Te echo de menos», un flirteo y después varios días sin saber nada: el breadcrumbing describe pequeñas señales de interés que mantienen viva la esperanza de que haya algo más, pero sin que la relación avance. Se suele usar para hablar de alguien que mantiene a otra persona pendiente de forma deliberada. Sin embargo, un solo mensaje no te permite saber si esa es la intención de alguien en concreto.

¿Palabras bonitas o un plan concreto?

Lo importante es ver cómo evoluciona la situación. Alguien puede tener una semana muy ocupada y aun así querer quedar de verdad. «Esta semana no puedo, pero el martes me vendría bien» no es lo mismo que repetir «Tenemos que vernos pronto» sin llegar nunca a fijar una fecha.

No hace falta que cuentes los mensajes. Es mejor que te fijes en lo que te importa: ¿quedáis y cumplís los planes? ¿Habláis del tipo de contacto que queréis tener? ¿O estás esperando siempre una promesa que nunca llega a concretarse?

Tres respuestas para aclarar las cosas

Lo que quieres Un posible mensaje
Quieres quedar con esa persona. «Me gustaría verte. ¿Te viene bien el jueves por la noche?»
Quieres tener un contacto más regular. «Me gustan nuestras conversaciones, pero a mí no me va este tira y afloja. ¿Tú también buscas algo más estable?»
No quieres seguir esperando. «Busco algo distinto a este contacto esporádico, así que prefiero dejarlo aquí.»

Hacer una pregunta clara no es un truco para conseguir la respuesta que quieres. Un no sincero también te ayuda a entender la situación. Si la respuesta vuelve a ser evasiva, puedes organizar tu tiempo de otra manera, sin tener que demostrar primero que te están dando largas.

Cuando «pronto» vuelve a quedarse en nada

Tras un tiempo sin hablar, Lea recibe este mensaje: «Tenemos que volver a vernos, de verdad». Ella responde: «Me encantaría, el jueves puedo». La única respuesta que recibe es: «Ya veremos, últimamente voy a tope».

Lea no quiere reservarse la noche. Escribe: «Entonces haré otros planes para el jueves. Si se te ocurre algo concreto, puedes decírmelo». Así deja claro lo que ella va a hacer. No pone un plazo para forzar una respuesta.

¿El contacto esporádico siempre es breadcrumbing?

No. Si a los dos os apetece flirtear de vez en cuando y ninguno espera una relación, no tiene por qué surgir nada más. Puede ser un problema a la hora de decidir qué hacer si vuestras expectativas no coinciden o si esperas promesas que una y otra vez no se cumplen.

También puedes decir: «A mí ahora mismo me parece bien algo sin compromiso. ¿Tú qué buscas?». No tienes que pedir más compromiso del que quieres ni renunciar a él para que el contacto continúe.

¿Y si esa persona vuelve a escribirte más adelante?

Un nuevo mensaje amable no te obliga a empezar de nuevo. Piensa si algo concreto ha cambiado: ¿esta vez propone un plan o vuelve a insinuar algo sin concretar? Si ya has pasado página, basta con decir: «No quiero retomar el contacto». También puedes mantener la decisión que ya habías comunicado.

La definición de breadcrumbing en el diccionario describe el hecho de mostrar interés repetidamente sin tener una intención seria de iniciar una relación. Los ejemplos de mensajes de este artículo son sugerencias para comunicarte; no sirven para diagnosticar a otra persona.