Clítoris hinchado o dolorido: posibles causas y próximos pasos
Con la excitación sexual, el clítoris puede aumentar de volumen y volverse más sensible al tacto. Esto no es lo mismo que una hinchazón nueva, dolorosa o persistente. Si notas algún cambio, conviene empezar por distinguirlo: ¿solo aparece con la excitación o también te duele la zona cuando no estás excitada?
Qué ocurre con la excitación
Durante la excitación sexual, aumenta el flujo sanguíneo en la zona genital. El clítoris se agranda y se vuelve más sensible; los labios vulvares también pueden hincharse. Por eso, que aumente el volumen con la excitación no significa automáticamente que haya una inflamación.
Aun así, no tienes que soportar el dolor como si fuera una señal de que sientes más placer. Si una caricia te resulta incómoda, puedes parar. Una frase útil podría ser: «Ahí es demasiado ahora mismo. Por favor, no me toques esa zona». No necesitas una razón concreta para querer hacer una pausa.
Si la zona está irritada o ha cambiado
La vulva incluye el clítoris y la zona que lo rodea. La fricción, el calor o los productos perfumados pueden empeorar las molestias de una piel vulvar irritada. También puede deberse a una afección cutánea, una reacción de contacto o una infección. Una exploración puede aclarar si la zona afectada es el propio clítoris, la piel que lo recubre o un área cercana.
Una crema nueva no es la única causa posible: la piel también puede reaccionar a un producto que llevas tiempo usando. Por eso, si tienes molestias, cuenta qué productos de higiene, pomadas y otros productos has utilizado. No atribuyas un cambio que empeora o persiste únicamente a la excitación.
Evita que la zona se irrite más
- Interrumpe las caricias o las actividades que te provoquen dolor.
- Evita los productos perfumados, los desodorantes íntimos, los exfoliantes y los desinfectantes.
- Procura que no haya rozaduras y, de momento, ponte ropa que no te apriete en la entrepierna.
- No te afeites ni te depiles con cera si la piel de la vulva está irritada.
En consulta puedes hablar sobre qué cuidados suaves son adecuados. Lavarte más y probar cremas nuevas una y otra vez no son soluciones fiables para las molestias.
¿Qué ocurre durante la evaluación?
Si tienes hinchazón persistente, dolor, picor o cambios en la piel, es recomendable acudir a una consulta de ginecología. Allí examinarán la zona afectada y los posibles síntomas asociados. Según lo que observen, podrían tomar muestras, por ejemplo; no todas las personas necesitan las mismas pruebas.
Describe con la mayor precisión posible qué ha cambiado: «Desde ayer me duele la piel por encima del clítoris incluso sin tocarla» es más útil que decir «Seguro que tengo una inflamación». Cuenta también si las molestias empezaron después de mantener relaciones sexuales o de usar un producto nuevo. Así podrán planificar mejor los siguientes pasos.