Conductas inaceptables en una primera cita: qué no está bien y cómo reaccionar
Mirar constantemente el móvil, menospreciar a otras personas o no aceptar un no: en una primera cita hay comportamientos que pueden resultar incómodos o irrespetuosos. En cambio, que os guste música distinta o que el inicio de la conversación sea algo torpe no significa necesariamente que haya un problema. Aquí encontrarás ejemplos concretos de conductas inaceptables, cómo distinguirlas de las inseguridades habituales y qué puedes decir para reaccionar.
Siete conductas inaceptables en una primera cita
1. Hablar solo de sí misma
Contar una historia larga puede deberse a los nervios. Pero si la otra persona reconduce enseguida cualquier tema para hablar de sí misma, apenas queda espacio para ti. Puedes enlazar una vez diciendo: «Yo también quería contarte algo sobre eso». Si aun así la persona no muestra interés por tu respuesta, puede ser motivo suficiente para que no quieras volver a quedar.
2. Menospreciarte a ti o a otras personas
No tienes por qué aceptar como una broma los comentarios despectivos sobre tu aspecto, tu trabajo o el personal que os atiende. Puedes decir: «Ese comentario no me ha hecho gracia». No tienes que entrar en un debate sobre si eres demasiado sensible.
3. Dar prioridad constantemente al móvil
Contestar un mensaje importante no es lo mismo que seguir deslizando la pantalla mientras la otra persona habla. Puede haber un motivo concreto que tu cita te explique brevemente. Si no, puedes decirle sin más: «Me gustaría que dejáramos los móviles a un lado un rato».
4. Convertir las preguntas personales en un interrogatorio
Mostrar interés puede implicar hacer preguntas directas. Pero en una primera cita no tienes que decir cuánto ganas ni hablar de tus relaciones anteriores o de experiencias muy íntimas. Basta con decir: «Es demasiado personal para una primera cita». Insistir después de que lo hayas dicho no es lo mismo que hacer una pregunta al principio de forma algo torpe.
5. Intentar negociar tus límites
No quieres otra bebida, que te toquen o ir a casa de la otra persona. Tu no no tiene por qué convertirse en una conversación para convencerte. Comentarios como «No te pongas así» o insistir una y otra vez no son requisitos para ligar. Puedes dar por terminada la cita.
6. Creer que una invitación da derecho a algo
Que alguien pague la cena no te obliga a darle un beso ni a tener otra cita. Tampoco hacer un viaje largo da derecho a acercarse a ti. Podéis hablar de cómo repartir la cuenta con naturalidad: «¿Pagamos por separado?»
7. Compartir fotos o mensajes privados sin pedir permiso
Puede que no quieras ver una foto vuestra publicada en internet ni que se compartan capturas de vuestra conversación con el grupo de amigos. Si surge el tema, dilo claramente: «Por favor, no publiques ninguna foto mía». No necesitas dar ninguna explicación especial para marcar este límite personal.
Lo que no es necesariamente una conducta inaceptable
Una pausa en la conversación, un chiste que no sale bien o una propuesta distinta para ir a un restaurante dicen poco por sí solos. También es posible que simplemente no seáis compatibles si tenéis expectativas distintas. No tienes que demostrar que la otra persona se ha comportado mal para rechazar una segunda cita.
Puede ayudarte preguntarte cómo reacciona la persona cuando le comentas algo. Un «Uy, lo siento» seguido de un cambio de comportamiento no es lo mismo que menospreciarte o seguir presionándote. Aun así, no tienes que proponer otra cita si no te apetece.
Respuestas claras para momentos incómodos
| Situación | Podrías decir |
|---|---|
| Un tema te resulta demasiado personal | «Hoy prefiero no hablar de eso». |
| No quieres que te toquen | «Por favor, no me toques». |
| No quieres cambiar de sitio | «Me quedo aquí un rato más, pero no voy a ir a tu casa contigo». |
| Quieres irte | «Voy a dar por terminada la cita. Que te vaya bien». |
| No quieres volver a quedar | «Gracias por la velada. No me apetece que volvamos a quedar». |
No tienes que quedarte hasta el final de la cita
Si sientes incomodidad, puedes irte sin esperar a tomar otra bebida. Basta con decirlo brevemente; no tienes que convencer a la otra persona de que tu decisión es la correcta. Si necesitas apoyo, puedes recurrir, por ejemplo, a alguien de confianza o al personal del lugar.
Lo mismo se aplica a tu propio comportamiento: deja espacio a la otra persona, escucha su respuesta clara y acepta también que no muestre interés. Una primera cita puede ser un momento para conocerse con curiosidad y en un tono juguetón. Nadie está obligado a que la relación vaya a más.