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Diafragma: cómo funciona y qué debes tener en cuenta

El diafragma es una cúpula flexible de silicona que se introduce en la vagina antes de mantener relaciones sexuales vaginales. Cubre el cuello del útero y bloquea el paso de los espermatozoides hacia el útero. Para que sea eficaz como método anticonceptivo, también se necesita un gel adecuado. No contiene hormonas, pero requiere una aplicación cuidadosa en cada relación sexual.

Por qué deben usarse juntos la cúpula y el gel

La cúpula actúa como barrera mecánica. Además, un gel específico con ácido láctico crea un entorno ácido en el que los espermatozoides tienen menos movilidad. Un lubricante corriente no sustituye a este gel anticonceptivo.

El diafragma se coloca en la vagina, no en el útero. Tampoco es una copa menstrual: la copa recoge la sangre y no es adecuada como sustituto de un método anticonceptivo. Que ambos productos se parezcan a primera vista no significa que tengan la misma función.

Cómo saber si está bien colocado

La membrana debe cubrir por completo el cuello del útero, que debes poder notar al tacto a través de ella. Pide a un profesional que te ayude a encontrar la talla adecuada o a comprobar si el modelo te sirve, y que te enseñe a colocarlo. Practicar sin prisas te ayudará a familiarizarte con los pasos antes de confiar en él como método anticonceptivo.

Un parto o un cambio de peso importante pueden ser motivos para volver a comprobar el ajuste. Por eso, que un modelo te haya quedado bien antes no significa que vaya a seguir ajustándose igual para siempre.

Planifica el uso y no lo retires enseguida

  • Antes de colocarlo: Comprueba que la cúpula no tenga agujeros ni zonas dañadas y ten a mano el gel correspondiente.
  • Si vuelves a mantener relaciones sexuales: Sigue las instrucciones sobre cómo volver a aplicar el gel. Haberlo usado antes no cubre automáticamente cada relación sexual posterior.
  • Después de mantener relaciones sexuales: Deja el diafragma colocado durante al menos seis horas. No superes el tiempo máximo de uso indicado para tu modelo concreto.

Mientras aprendes a usarlo, anota tres cosas: cuándo puedes colocártelo como muy pronto, cuándo debes añadir más gel y cuándo tienes que retirarlo como máximo. Esta breve lista te resultará más útil en el día a día que confiar en la memoria.

¿Qué límites debes conocer?

El diafragma no protege frente a las infecciones de transmisión sexual. Para ello hace falta una protección adicional adecuada, como los preservativos. El gel puede causar irritación y este método anticonceptivo también puede aumentar la frecuencia de las infecciones urinarias.

Si después de mantener relaciones sexuales descubres que el diafragma está dañado o te das cuenta de que ha habido otro fallo anticonceptivo, pide cuanto antes asesoramiento sobre anticoncepción de emergencia. Colocarlo después no evita un embarazo. Si tienes dolor, escozor o dificultades para retirarlo, consulta con un profesional en lugar de forzar su uso.