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Glándulas mamarias: cómo están formadas y cómo funcionan

Las glándulas mamarias son la parte de la mama que puede producir leche. Están formadas por tejido glandular ramificado, con pequeños lobulillos y conductos mamarios. Junto con el tejido graso y conjuntivo, los vasos y los nervios, forman la mama. Por eso, la mama entera no equivale a una única glándula mamaria grande ni a un depósito de leche.

Del lobulillo glandular al pezón

Si miras un dibujo en sección de la mama, las glándulas parecen pequeños racimos de uvas ramificados. Las unidades más grandes se llaman lóbulos mamarios y contienen lobulillos glandulares más pequeños. Desde ahí, los conductos mamarios se dirigen hacia el pezón y desembocan en el exterior.

Las distintas partes cumplen funciones diferentes:

  • Tejido glandular: aquí se puede producir leche.
  • Conductos mamarios: forman el recorrido hasta el pezón.
  • Tejido graso y conjuntivo: el tejido glandular está integrado en ellos.
  • Pezón y areola: son las estructuras externas visibles. Las pequeñas glándulas de la areola no forman parte, sin más, de los conductos mamarios ramificados.

Detrás de la mama está el músculo pectoral mayor, separado del tejido mamario por una capa de tejido. Aun así, decir que «en la mama no hay músculos» sería demasiado tajante: los pequeños músculos de la piel, por ejemplo, pueden cambiar la forma del pezón cuando tienes frío.

Producir y expulsar leche son dos procesos distintos

Durante el embarazo, las hormonas preparan el tejido glandular para producir leche. Después del parto, la situación hormonal vuelve a cambiar. A continuación, amamantar o extraer leche con regularidad favorece que la producción continúe.

En este proceso intervienen dos hormonas con funciones distintas: la prolactina favorece la producción de leche y la oxitocina, su expulsión. Por tanto, cuando se habla del flujo de leche o del reflejo de eyección, se hace referencia al desplazamiento de la leche, no solo a su producción. Esta diferencia explica por qué un dibujo anatómico puede mostrar el recorrido, pero no cómo será la lactancia en una persona concreta.

Por qué las mamas pueden tener tactos distintos

El tamaño, la forma y la firmeza varían de una persona a otra y también entre la mama derecha y la izquierda. Además, el tejido glandular responde a las hormonas. A lo largo del ciclo, la mama puede endurecerse temporalmente; durante el embarazo, el tejido crece. El aspecto también puede cambiar con la edad o con las variaciones de peso.

Sin embargo, una sensación conocida que se repite no es lo mismo que un hallazgo nuevo y claramente localizado. No interpretes por tu cuenta una nueva zona endurecida como «solo una glándula mamaria».

¿Qué cambios debe valorar un profesional sanitario?

Consulta con un profesional sanitario si aparece un bulto nuevo, una zona de la piel o un pezón que se retraen por primera vez, o una secreción inexplicable, transparente o con sangre. Estos cambios pueden deberse a causas benignas. Sin embargo, no es posible determinar con seguridad solo mediante el tacto si se trata de tejido glandular, un quiste u otra cosa. Pide cita en tu consulta de ginecología o de medicina de familia.