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Cómo hablar de las pruebas de ITS: frases para iniciar la conversación

Puedes hablar de las pruebas de ITS sin plantearlo como una muestra de desconfianza: «Para mí es importante que hablemos de las pruebas y de la protección antes de dejar de usar preservativo. ¿Tú qué opinas?». Explica qué necesitas y propón un siguiente paso concreto. No tienes que preparar un discurso perfecto ni conocer de antemano todos los términos médicos.

Una forma de empezar que encaje con vuestra situación

Hablar en un momento tranquilo, fuera de una situación sexual, deja más espacio para responder. Estas frases son sugerencias que puedes adaptar a tu manera de hablar:

  • Al empezar una relación: «Me gusta lo que está surgiendo entre nosotros. Para mí, la intimidad también implica hablar de las pruebas y de la protección».
  • Antes de dejar de usar preservativo: «Primero quiero aclarar qué pruebas nos convienen. No demos por hecho que no tener síntomas significa que todo está bien».
  • Después de un posible contacto: «Ha habido una situación por la que voy a pedir consejo. Quiero informarte y hablar de qué hacemos hasta tenerlo aclarado».
  • Si tienes molestias: «Tengo molestias y voy a pedir cita. Todavía no sé cuál es la causa, pero quiero hablarlo con sinceridad».

Si la respuesta es: «¿Es que no confías en mí?»

Puedes separar la confianza de las cuestiones de salud: «No quiero insinuar nada sobre ti. Quiero que los dos sepamos qué estamos decidiendo». Céntrate en lo que necesitas, en lugar de intentar demostrar que tu deseo es más razonable que los sentimientos de la otra persona.

Querer hacerse una prueba no demuestra una infidelidad. Algunas infecciones no causan síntomas perceptibles, así que sentirse bien no permite saber con certeza cuál es el resultado. Es un motivo práctico para hablarlo, no un juicio sobre nadie.

Qué podéis aclarar antes de haceros una prueba

Decir «me hice las pruebas» no resuelve todas las dudas: ¿qué infecciones se analizaron? ¿Cuándo se tomó la muestra en relación con el posible contacto? ¿Qué partes del cuerpo se examinaron? Algunas pruebas no detectan una infección muy reciente.

Podéis acordar consultar estas dudas con un centro médico o un servicio de pruebas. Por ejemplo: «Vamos a preguntar qué pruebas nos convienen teniendo en cuenta nuestros contactos. Después hablamos de lo que realmente indican los resultados». No se trata de exigirse mutuamente un historial médico completo.

Si alguien no quiere hacerse una prueba

No puedes obligar a nadie a hacerse un examen. Al mismo tiempo, no tienes por qué aceptar una situación sexual en la que no te sientas a gusto. Podrías expresar un límite claro así: «Tú decides si te haces la prueba. Yo decido que no quiero tener sexo sin preservativo hasta que lo hayamos aclarado».

Si la conversación se atasca, puedes dejarla y retomarla más adelante. «Ahora no quiero seguir discutiendo, pero mi límite sigue siendo el mismo» es más claro que decir que sí a medias cuando en realidad no quieres hacerlo.

Si el resultado es positivo

Si se confirma una ITS, hay que informar a las parejas sexuales pertinentes para que puedan recibir asesoramiento y, si procede, tratamiento. Pregunta al centro que te atiende a quién deberías informar y qué apoyo puede ofrecerte.

Un mensaje breve podría decir: «En mi prueba ha salido una ITS. En el centro me han recomendado que te informe. Por favor, pide asesoramiento. Puedo decirte qué infección me han detectado». No hace falta acompañar el mensaje de reproches.

También puedes dar el siguiente paso por tu cuenta

No tienes que esperar a llegar a un acuerdo para pedir cita. En Alemania, las consultas médicas, muchos servicios públicos de salud denominados Gesundheitsämter y los centros de pruebas de Aidshilfe ofrecen orientación o pruebas. La oferta y el anonimato varían. Si tienes molestias o un motivo concreto de preocupación, es recomendable recibir asesoramiento en persona; hablarlo en pareja no lo sustituye.