8 ideas para San Valentín que os representen
Las rosas y una cena en un restaurante pueden estar muy bien. Si este año buscas algo más personal, puedes partir de un recuerdo compartido, una comida que os encante o algo que llevéis tiempo queriendo hacer juntos. Aquí tienes ocho propuestas con ideas concretas para prepararlas.
1. Revivid vuestra primera cita
Volved al lugar donde os conocisteis por primera vez o preparad en casa la comida que tomasteis aquel día. Poned también la canción que os recuerda a esa época. No hace falta repetirlo todo exactamente: puede ser muy bonito preguntarle a la otra persona qué detalle recuerda todavía y cuál hace tiempo que tú habías olvidado.
Preparativos: Busca una foto antigua o un mensaje que podáis mirar juntos. Si el lugar original está lejos, basta con hacerle un pequeño guiño.
2. Desayuno con tres pequeños recuerdos
Junto al café, el té o vuestro dulce favorito, deja tres notas: una con un recuerdo divertido, otra con algo que te gusta de la otra persona y una tercera con una idea para vuestra próxima actividad juntos. Escribe cosas concretas. «Me encanta que siempre cantes mientras cocinas» suena más personal que una frase de una tarjeta prefabricada.
Ideal si: Trabajáis por la noche o preferís empezar el día con calma. No hace falta preparar un desayuno de hotel.
3. Un pequeño menú con vuestros momentos favoritos
Elegid dos o tres platos sencillos que tengan una historia para vosotros: la sopa de aquellas primeras vacaciones juntos, un plato de pasta de vuestra cocina favorita y un postre que os guste a los dos. Que cada uno se encargue de una parte. Mientras coméis, contad por qué habéis elegido precisamente esos platos.
Preparativos: Elegid platos con ingredientes fáciles de encontrar. La idea es disfrutar de la velada en la mesa, no pasarla buscando recetas y fregando.
4. Cine en el salón con una presentación personal
Elegid una película que os apetezca ver a los dos y dejad preparados unos aperitivos. Antes de darle al play, enseñaos cada uno una foto favorita de vuestro tiempo juntos. Contad brevemente por qué es importante para vosotros. Así, hasta una noche de cine de siempre tendrá su propio momento de San Valentín.
5. Un paseo con un destino para los dos
Elegid un lugar por el que soléis pasar sin deteneros: un mirador, un jardín o un bonito tramo junto al agua. Llevad algo caliente para beber y planead después algo acogedor en casa. Si el tiempo no acompaña, cambiad el paseo por una visita a una exposición que os interese a los dos.
Preparativos: Si vais a algún sitio, comprueba los horarios de apertura. Para improvisar una ruta por el barrio no hace falta reservar.
6. Una carta que normalmente no escribirías
Escribe una página sobre lo que valoras de vuestra relación en el día a día. Empieza con un momento concreto: «Cuando la semana pasada tú…» o «Todavía pienso a menudo en…». No tienes que hacer grandes promesas. Puedes darle la carta durante el desayuno, dejar vuestras cartas una junto a la otra durante la cena o leerlas en voz alta si os apetece a los dos.
7. Música, luz tenue y tiempo para estar cerca
Preparad una lista de reproducción breve, apartad los móviles y poneos cómodos. Quizá os apetezca bailar primero en la cocina o daros un masaje en los hombros. No hace falta planear lo que pase después. La invitación puede ser tan sencilla como: «Hoy me gustaría pasar la noche solo contigo».
Si uno de los dos prefiere hablar, acurrucarse o acostarse pronto, ese también puede ser vuestro plan. Una propuesta romántica no implica tener que mantener relaciones sexuales.
8. Una cita juntos, aunque estéis en lugares distintos
Preparad el mismo plato sencillo antes de una videollamada o elegid cada uno una foto que tenga una historia detrás. También podéis escuchar la misma lista de reproducción y contaros qué momento os recuerda cada canción. Acordad una hora en la que de verdad tengáis tiempo, en vez de encajar la llamada a toda prisa entre dos compromisos.
¿Qué idea os apetece esta vez?
Si tenéis poco tiempo, podéis elegir las tres notas para el desayuno o una carta personal. Para una velada completa, podéis preparar el menú de recuerdos o recrear vuestra primera cita de una forma nueva. Y si San Valentín no es una fecha muy importante para vosotros, podéis probar cualquiera de estas ideas otro día. Lo importante es que vaya con vosotros.