Monogamia: aclarad juntos qué significa la exclusividad
La monogamia suele referirse a una relación entre dos personas que mantienen exclusividad romántica y sexual. Esa es la idea básica. Aun así, conviene que habléis sobre cómo entendéis los coqueteos, los mensajes íntimos o el contacto con exparejas.
Puede que para ti un chat coqueto ya cruce un límite, mientras que la otra persona piense sobre todo en quedar en persona. Estas diferencias se entienden mejor cuando habláis de una situación concreta, en lugar de limitaros a decir: «Pero si somos monógamos».
Un acuerdo útil es lo bastante concreto para que ambos entendáis en qué consiste. Además, tiene que ser voluntario: puedes hacer preguntas, pedir tiempo o decir que no quieres comprometerte a algo.
Qué significa la monogamia para vosotros
La palabra por sí sola no determina qué límites tienes. Puede que para ti la exclusividad sexual sea fundamental, pero aún no tengas una idea clara sobre los coqueteos o el contacto con exparejas. Quizá simplemente no hayáis hablado de algunas situaciones. Que una expectativa no se haya expresado no la convierte automáticamente en una norma acordada por ambos.
Distingue entre una petición y un acuerdo mutuo. «Me gustaría que me lo contaras antes» expresa, de entrada, algo que es importante para ti. Solo una conversación aclarará si ambos queréis actuar de la misma manera. Un acuerdo vigente no cambia automáticamente porque cambien los deseos de una de las personas.
Elegid cómo empezar
No tenéis que resolver todas las situaciones posibles en una sola conversación. Elige un punto de partida que encaje con el motivo de la conversación y con las ganas que tengáis de hablar.
| Si … | Una forma de empezar | Puede ser especialmente útil si … |
|---|---|---|
| queréis comparar vuestras ideas generales | Que cada persona complete por separado la frase: «Para mí, la exclusividad significa …». Después, compartid vuestras respuestas. | no hay un motivo concreto que os apremie y primero queréis entender qué quiere decir la otra persona. |
| ha ocurrido algo concreto que os ha planteado dudas | Explica qué pasó, qué diste por hecho y qué te gustaría aclarar de cara al futuro. | de lo contrario, es fácil acabar en debates generales sobre lo que está bien o mal. |
| ahora mismo no puedes dar una respuesta | Di que quieres pensarlo y propón un momento para retomar la conversación. | no quieras aceptar ni rechazar algo solo para terminar la conversación cuanto antes. |
¿De qué situaciones podéis hablar?
Toma estos temas como sugerencias, no como una lista de cosas que debéis resolver. Empieza por lo que más te importe o te genere más dudas:
- Citas y nuevos contactos: ¿Qué entendéis por una cita en este contexto? ¿Queréis hablarlo antes de quedar si hay interés romántico?
- Contactos sexuales: ¿Qué formas de exclusividad os importan? ¿Qué quieres hacer si no tienes claro si una situación entra dentro de vuestro acuerdo?
- Coqueteos y mensajes: ¿Para ti lo importante es qué se escribe, con qué intención o si acaba habiendo una cita?
- Relaciones anteriores: ¿Hay encuentros o contactos sobre los que te gustaría recibir información de antemano? ¿Qué querrías saber?
- Qué contar y cuándo: ¿Qué queréis contaros y en qué momento? «Ser sinceros» puede ser un punto de partida, pero no aclara qué entiende cada persona por eso.
Las preguntas pueden ayudarte a convertir una suposición en una petición concreta: «¿Qué significa para ti coquetear?» o «¿Te gustaría saberlo antes o prefieres que lo hablemos después?». Hacer una pregunta no significa aceptar nada. De momento, sirve para que os entendáis mejor.
Un ejemplo cotidiano
En este ejemplo ficticio, Sam y Alex dicen que su relación es monógama. Alex recibe un mensaje de una persona a la que conocía de antes y queda con esa persona para tomar un café. Para Alex, es un encuentro amistoso. A Sam le habría gustado saberlo antes, porque esa persona había mostrado interés romántico en el pasado.
En lugar de discutir sobre quién tiene razón, ambos explican qué les importa. Sam dice: «Quiero que me avises antes si en un encuentro hay interés romántico». Alex pregunta cómo se daría cuenta Sam. Por ahora, acuerdan hablarlo antes de quedar cuando haya un interés romántico claro y preguntarse si tienen dudas. No han previsto todas las situaciones posibles, pero sí han aclarado mejor el motivo concreto de la conversación.
Si vuestros deseos no coinciden
Puedes entender por qué algo es importante para la otra persona sin tener que estar de acuerdo. Por ejemplo, puedes preguntar: «¿Por qué es importante para ti?». Después, comparte también tus propios límites o dudas. Escuchar no significa que tengas que prometer aceptar un acuerdo.
Si necesitas tiempo, puedes decir: «No quiero responder a la ligera. ¿Podemos seguir hablando mañana?». Proponer un momento concreto para retomar la conversación ayuda a que ninguno se quede con la duda de si volveréis a hablar del tema. Pero no tienes que dar una respuesta determinada para evitar presiones, sentimientos de culpa o una consecuencia amenazante.
A veces no es posible llegar a un acuerdo con el que ambos estén satisfechos. En ese caso, podéis reconocer en qué difieren vuestras ideas, en lugar de forzar un sí o presentar un límite como si fuera evidente para los dos. Podéis hablar con calma de lo que significa para vuestra relación, sin dar por sentada la respuesta.
La claridad no requiere vigilancia
Puedes querer que haya sinceridad sin exigir acceso a todos los mensajes o contraseñas. Expresa la duda concreta que tienes: «¿Quieres quedar con esa persona como amistad o te interesa como posible cita?». Eso no es lo mismo que buscar a escondidas una respuesta en su móvil.
Si ya se ha incumplido un acuerdo, no basta con resolverlo cambiando la definición. Hablad también de lo que ha pasado y de cómo te sientes. Nadie tiene que perdonar de inmediato ni comprometerse a un nuevo acuerdo.
Para empezar, basta con una pregunta cuya respuesta de verdad quieras conocer. Por ejemplo: «¿Queremos desactivar ya nuestros perfiles en las aplicaciones de citas?». Una respuesta clara será más útil que una larga conversación en la que la palabra «exclusividad» signifique algo distinto para cada persona.