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Pezones y areolas: anatomía y cambios

El pezón es la pequeña zona situada en el centro de la areola. La areola es la piel más oscura que lo rodea. Ambas partes están relacionadas, pero no son lo mismo. Los conductos galactóforos desembocan en el pezón y permiten que la leche salga durante la lactancia.

El pezón, la areola y los conductos galactóforos

Zona A qué se refiere
Pezón La parte central de la areola, donde se encuentran las aberturas de los conductos galactóforos.
Areola La piel más oscura que rodea el pezón. Los pequeños relieves que puede haber allí pueden ser glándulas visibles.
Conductos galactóforos Conductos del interior de la mama que llegan hasta el pezón. No se ven como la piel de la areola.

La mama está formada, entre otras cosas, por glándulas, grasa y tejido conjuntivo. Por eso, su tamaño no indica sin más cuánto tejido glandular tiene. Además, tus dos mamas no tienen por qué tener exactamente el mismo aspecto.

Por qué pueden cambiar los pezones

Unos pequeños músculos de la piel pueden hacer que los pezones se endurezcan y sobresalgan más. Puede ocurrir, por ejemplo, con el frío o la excitación sexual. Esta reacción pasajera es distinta de un cambio nuevo y permanente de su forma.

Los pezones pueden ser sensibles al tacto. Tú decides qué tipo de contacto te resulta agradable. Basta con decir «Un poco más suave, por favor» o «Ahora no me toques ahí» para marcar un límite.

Preguntas frecuentes sobre la anatomía

¿El pezón es lo mismo que la glándula mamaria?

No. El pezón es la parte visible desde el exterior; la glándula mamaria está en el interior. Puedes entender la diferencia como un recorrido: la leche se produce en el tejido glandular y llega a las aberturas del pezón a través de los conductos galactóforos. Por eso, en un dibujo de una sección transversal se ven muchas más estructuras que en una vista frontal.

¿Qué significa «en la areola»?

Se refiere a la piel que rodea el pezón propiamente dicho. Para describir una zona, puedes decir, por ejemplo: «Me pica la piel debajo del pezón» o «La zona está en el borde exterior de la areola». No tienes que identificar por tu cuenta una enfermedad para explicar dónde está una molestia.

¿Que se me endurezca el pezón dice algo sobre lo que deseo?

No es una señal fiable de que quieras que te acaricien en ese momento. El frío, por sí solo, puede cambiar su forma. Por eso, cuando se trata del contacto físico, lo que cuenta es que expreses claramente lo que quieres, por ejemplo: «Eso me gusta» o «Por favor, no me toques ahí».

Qué cambios conviene consultar con un profesional sanitario

Conviene consultar con un profesional sanitario si el pezón se invierte por primera vez, si la piel permanece escamosa o supura, si aparece un bulto nuevo o si sale líquido del pezón fuera de la lactancia. Estos cambios pueden tener distintas causas y no significan automáticamente que haya cáncer. Aun así, si notas algo nuevo, no esperes a que te duela para consultarlo.