Boysober: qué significa y cómo plantear tu pausa
Boysober se refiere a una pausa consciente en las citas, a menudo en las citas con hombres. Puede que no quieras tener nuevas citas, prefieras pasar menos tiempo en las aplicaciones o quieras poner en pausa también los encuentros sexuales. Tú decides qué significa para ti. No tienes que cambiar todas tus amistades ni comprometerte a hacerlo durante todo un año.
Una pausa no tiene por qué convertirse en una nueva forma de verte
Puede que ahora no te apetezca tener citas y que más adelante vuelvas a sentir curiosidad. También puede que quieras seguir sin pareja durante más tiempo. Ninguna de las dos cosas necesita una etiqueta. En el artículo de Deutschlandfunk Nova hablan una mujer desde su propia experiencia y varios especialistas, que describen distintas formas de tomarse un descanso así.
La pausa no es una prueba de salud ni demuestra que seas lo bastante independiente. Simplemente, pregúntate a qué parte de tu vida cotidiana quieres dedicar menos espacio ahora mismo.
Decide qué quieres poner en pausa
En lugar de empezar con un gran propósito, piensa primero en qué parte de las citas no te está sentando bien o no encaja ahora en tu vida cotidiana. Puedes cambiar un hábito concreto sin dejar de lado todos tus vínculos románticos o de amistad.
- Quieres pasar menos tiempo en las aplicaciones: Desactiva las notificaciones o quita una aplicación de la pantalla de inicio durante el tiempo que tú decidas. No tienes que borrar todos tus perfiles de inmediato.
- No quieres quedar con gente nueva: Rechaza las nuevas invitaciones a citas. Las amistades y los planes compartidos sin intención de ligar pueden seguir teniendo cabida.
- Quieres ligar menos, pero mantener el contacto: Dile a esa persona que te gustaría mantener un contacto amistoso. Si no os encaja a los dos, podéis hablarlo.
- También quieres poner en pausa los encuentros sexuales: Aclara para ti qué abarca esta decisión. Las citas, la pareja y el sexo no tienen por qué entenderse automáticamente como un único paquete.
- Aún no lo tienes claro: Elige un periodo breve, por ejemplo, la próxima semana, y después piensa si quieres mantener, cambiar o dejar esa decisión.
Estas opciones no son etapas ni una prueba. También puedes cambiar una sola situación, como decidir no abrir una aplicación concreta por la noche. Si la pausa deja de servirte, puedes modificarla sin tener que justificarte.
¿Y si ya habías quedado con alguien?
Una pausa no te obliga a cortar de inmediato un vínculo que te gusta. Si todavía quieres quedar, puedes hacerlo y decir con sinceridad que ahora mismo no quieres empezar nada nuevo. La otra persona puede decidir si le parece bien.
Si prefieres cancelar, dilo con la mayor claridad posible: «Me he dado cuenta de que ahora mismo no quiero tener citas. Por eso voy a cancelar lo del viernes. No se trata de buscar otra fecha; de momento no quiero quedar». Así no dejas la expectativa de que solo tenéis que encontrar otra noche.
También puedes explicar qué cambia en un vínculo informal que ya existe: «Quiero poner en pausa nuestros encuentros. No quiero prometerte cuándo, ni siquiera si, volveré a retomarlos». Un límite expresado con sinceridad es más claro que una vaga posibilidad para más adelante.
Qué puedes decir
Basta con responder brevemente. Adapta estas frases para que suenen como tú:
- Rechazar una nueva invitación: «Gracias por invitarme. Ahora mismo no quiero tener citas, así que prefiero decir que no».
- Proponer una amistad: «Me gusta pasar tiempo contigo, pero no quiero que tengamos un vínculo romántico».
- Mantener tu decisión en el ámbito personal: «Ahora mismo es lo que necesito. Prefiero no dar más explicaciones».
- No comprometerte si tienes dudas: «Todavía no sé qué quiero. Prefiero no decirte que sí por ahora».
No tienes que explicar a nadie qué significa Boysober. Si alguien insiste en preguntarte, puedes repetir tu respuesta o terminar la conversación. Una pausa personal no es una norma para los demás; del mismo modo, que otra persona se decepcione no te obliga a cambiar de decisión.
Si vuelves a tener ganas de conocer gente
Puedes cambiar de opinión. Piensa en qué te gustaría hacer de otra manera: mantener menos conversaciones a la vez, establecer horarios sin aplicaciones o tener más claro lo que buscas antes de quedar. Son posibilidades, no reglas para tener citas correctamente.
No tienes que demostrar que has aprendido algo durante la pausa ni volver a tener citas enseguida. Basta con preguntarte brevemente qué quieres: ¿me apetece conocer a alguien o siento que me están presionando para hacerlo? Después puedes decidir qué te conviene hacer ahora.