Comparar métodos anticonceptivos: qué tener en cuenta para decidir
El método anticonceptivo adecuado no solo debe ser eficaz, también tiene que encajar con tu salud y tu día a día. La primera distinción importante es esta: ¿quieres evitar un embarazo, protegerte frente a las infecciones de transmisión sexual o ambas cosas? La píldora o el DIU no resuelven la segunda cuestión.
Comparar según el esfuerzo que requieren en el día a día
| Quieres… | Métodos que puedes comparar | Qué implica |
|---|---|---|
| Usar un método solo cuando lo necesites | Preservativo o diafragma | Usarlo correctamente antes de cada relación sexual; con el diafragma, tener en cuenta también el gel y el tiempo que debe permanecer colocado. |
| Seguir una rutina diaria | Píldora combinada o minipíldora | Tomarla con regularidad siguiendo las instrucciones específicas de cada método. |
| Pensar menos a menudo en su uso | Anillo o parche | Respetar las fechas establecidas para cambiarlos. |
| Anticoncepción durante un periodo más largo | DIU, implante o inyección anticonceptiva | Colocación o administración médica, así como revisiones o citas de seguimiento previstas. |
| Observar activamente el ciclo | Método sintotérmico | Registrar los signos, aprender las reglas y tener en cuenta los días fértiles. |
| Una solución definitiva | Esterilización | Decisión permanente y operación. |
Esta clasificación puede ayudarte a hacer una primera selección. Aún no indica qué método es adecuado para ti desde el punto de vista médico.
¿Con hormonas o sin ellas?
La píldora, el anillo, el parche, el DIU hormonal, el implante y la inyección anticonceptiva contienen hormonas. Los preservativos, los métodos de cobre, el diafragma y el método sintotérmico no las utilizan. Dentro de ambos grupos hay diferencias importantes, por ejemplo en el modo de uso y en los posibles cambios del sangrado.
La minipíldora sin estrógenos sigue siendo un método hormonal. Por otro lado, que un método no tenga hormonas no significa que esté libre de efectos secundarios: por ejemplo, los métodos de cobre pueden aumentar el sangrado. Por eso, compara métodos concretos y no solo estas dos categorías.
¿Qué nivel de seguridad necesitas en tu día a día?
Los datos de uso siempre correcto pueden ser más favorables que los resultados del uso cotidiano. Si a menudo se te olvida tomar una pastilla, no sirve de mucho fijarse solo en el mejor resultado teórico. Un método que requiera menos pasos diarios puede ser una opción que comentar en la consulta.
También es importante saber qué hacer si algo falla. Cuando empieces a usar un método, pide que te expliquen cuándo empieza a protegerte, qué errores pueden reducir su eficacia y cómo cambiar más adelante a otro sin dejar un intervalo sin protección. Lleva a la consulta información sobre los medicamentos que tomas y tus experiencias anteriores.
Planifica también la protección frente a infecciones
Los preservativos externos e internos pueden reducir el riesgo de muchas infecciones de transmisión sexual. Sin embargo, no ofrecen una protección completa frente a todas las infecciones; por ejemplo, puede haber transmisión por contacto con zonas de piel que quedan al descubierto. Los demás métodos anticonceptivos no sustituyen esta protección.
Si has mantenido relaciones sexuales sin protección o ha fallado el método anticonceptivo, pide asesoramiento cuanto antes en una farmacia o consulta médica. La anticoncepción de urgencia depende del tiempo. Si también existe la posibilidad de una infección, coméntalo por separado: la protección frente al embarazo no resuelve esa cuestión.