Picor en la vulva: posibles causas y evaluación médica
El picor en la vagina o la vulva no significa necesariamente que tengas hongos. También puede deberse a una irritación de la piel, una alergia, sequedad relacionada con cambios hormonales u otras infecciones. Si te ocurre por primera vez, no desaparece o se repite, es mejor que te examine un profesional en lugar de tratarlo por tu cuenta sin saber la causa.
¿Te pica por fuera o por dentro?
La vulva comprende los genitales externos, incluidos los labios y la zona que rodea la entrada de la vagina. La vagina es el canal interno. En el habla cotidiana, a menudo se llama «vagina» a ambas partes. Sin embargo, para hablar de ello en una consulta, puede ser útil indicar el lugar con más precisión.
Puedes decir: «Me pica sobre todo en los labios externos» o «El escozor está más bien en la entrada». Si no sabes distinguir el lugar exacto, también es útil decirlo. No necesitas utilizar términos médicos.
¿Cuáles pueden ser las causas?
- Irritación o alergia: Los perfumes, los productos de higiene y otras sustancias pueden irritar la piel sensible. También puede aparecer una intolerancia después de llevar tiempo utilizando un producto.
- Infección: Una infección vaginal por hongos puede causar picor y escozor. Otras infecciones pueden provocar síntomas parecidos.
- Sequedad: Los cambios hormonales, por ejemplo durante la menopausia o la lactancia, pueden contribuir a la sequedad.
- Afección cutánea: El eccema y otros cambios en la piel también pueden afectar a la vulva.
Esta lista sirve de orientación, no es una prueba para determinar la causa. El color del flujo tampoco basta para identificarla con seguridad.
¿Qué puedes dejar de usar por ahora?
Evita los productos íntimos perfumados, los desodorantes y las duchas vaginales. Limpia con cuidado la zona externa y evita frotar con fuerza. Lavarte más a menudo o con más intensidad no resolverá el problema y puede irritar aún más la piel.
Si has empezado a utilizar un producto nuevo, anota su nombre y cuándo lo empezaste a usar. Deja de utilizar por el momento cualquier producto que sospeches que te causa irritación. Si no tienes claro cuál es la causa, no pruebes varias cremas seguidas: incluso los productos sin receta pueden empeorar la irritación.
¿Cuándo deberías acudir a una consulta?
Conviene consultar si los síntomas son nuevos, no te resultan habituales o no mejoran. Menciona si ha cambiado el flujo, han aparecido nuevas lesiones en la piel, te duele al orinar o tienes molestias después de mantener relaciones sexuales con una persona nueva. Al ponerte en contacto, menciona también si tienes fiebre, escalofríos o dolor en la parte baja del abdomen.
Durante la consulta pueden examinarte la piel externa y la vagina y, si procede, tomar una muestra. Puedes pedir que te expliquen lo que van a hacer o solicitar una pausa en cualquier momento. El tratamiento dependerá de la causa que se haya identificado.
¿Cómo puedes preparar la consulta?
Anota brevemente cuándo empezaron las molestias, dónde las notas exactamente y si tienes otros síntomas. Añade qué productos de higiene y medicamentos utilizas, así como los remedios que ya hayas probado. Por ejemplo: «La crema me alivió durante poco tiempo, pero al día siguiente volvió el picor». Esta información también es importante y no presupone ningún diagnóstico.
Al final, pregunta: «¿Qué debo usar, qué debería dejar de usar y cuándo debería volver a contactar si no mejoro?». Así tendrás un siguiente paso concreto en lugar de otra suposición.