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Conocer gente sin una app de citas: encuentros sin presión

Puedes conocer gente sin una app de citas en lugares donde tengáis algo en común: haciendo deporte, en un curso, en un evento o a través de amigos. Elige algo que te interese aunque no haya posibilidad de tener una cita. Así, una noche puede ser simplemente una buena noche, aunque no vuelvas a ver a nadie.

¿Por dónde podrías empezar?

Piensa en qué tipo de situación te resulta cómoda. ¿Quieres ver a las mismas personas varias veces o prefieres conocer a un grupo nuevo una sola vez? ¿Te ayuda tener una actividad en común para iniciar una conversación o te gusta hablar de lo que ocurre a vuestro alrededor?

Cuatro oportunidades y algunas formas de iniciar una conversación
Oportunidad Qué puede facilitar el primer contacto Un ejemplo
Curso periódico o asociación Compartís una actividad y podéis volver a veros. «¿Llevas mucho tiempo en este curso?»
Lectura pública o exposición Lo que habéis oído o visto os da un tema de conversación. «¿Qué cuadro te ha gustado más?»
Quedada con amigos Tenéis amigos en común, aunque eso no significa que seáis compatibles. «¿De qué conoces a la anfitriona?»
Actividad voluntaria en grupo Al principio podéis hablar de lo que estáis haciendo. «¿También viniste la última vez?»

Puedes decirles a tus amigos: «Me gustaría conocer gente nueva. Si organizáis algún plan abierto a más personas, avisadme». Así pides que te den la oportunidad de conocer gente, no que te busquen una pareja adecuada.

¿Cómo pasar de la primera frase a una conversación?

Responde a algo de lo que te hayan dicho y cuenta también algo sobre ti. Si alguien dice «Es la primera vez que vengo», podrías contestar: «Yo también. Llevaba tiempo queriendo probarlo». Suena más natural que encadenar una pregunta tras otra.

No tienes que mantener una conversación si la otra persona apenas te responde. «Voy a seguir mirando un poco. ¡Que lo pases bien!» es una forma amable de despedirte. Si alguien está ocupado o se aparta, dale espacio. Sobre todo, no interpretes la amabilidad de las personas que te atienden o asesoran en su trabajo como una invitación a tener una cita.

Una invitación clara

Si te apetece seguir hablando, propón algo concreto:

  • «Me ha gustado hablar contigo. ¿Te apetece tomar un café conmigo la semana que viene?»
  • «Después del curso voy a la cafetería de al lado. ¿Te vienes?»
  • «Me gustaría volver a verte. ¿Te puedo dar mi número?»

No necesitas una frase especial para conseguir que te digan que sí. La otra persona puede decir que no. Si lo hace, basta con responder: «De acuerdo, gracias por decírmelo con sinceridad». Si vais a la misma asociación, sigue tratándola con respeto cuando volváis a coincidir y no vuelvas a sacar el tema de la invitación.

Un primer paso para esta semana

Elige una oportunidad en vez de cambiar toda tu rutina. Por ejemplo, ve el jueves a una sesión abierta de dibujo porque ya tenías ganas de dibujar. Tu objetivo puede ser ir y presentarte a alguien. No puedes planificar si surge algo más.

Después, piensa si te ha gustado la actividad. Si es así, puedes volver. Si no, puedes probar otra cosa. No tienes que seguir yendo a un grupo que no te encaja solo porque quizá algún día surja una cita.