Sueños sexuales: qué puedes hacer con ellos y qué no
Un sueño sexual no determina lo que quieres hacer en la vida real. Ni siquiera un sueño intenso con alguien conocido dice nada definitivo sobre tu relación o tu identidad. Puedes sentir curiosidad por lo que te ha hecho sentir sin interpretarlo como una orden.
El sueño y la vida despierta no siempre encajan
Un nuevo análisis de los diarios de sueños de 26 personas describió similitudes en los sentimientos, pero también diferencias en las situaciones y el comportamiento. El estudio de David Kahn fue pequeño y no establece un significado fijo para un sueño sexual concreto.
Por eso puedes separar estas dos preguntas: «¿Qué he soñado?» y «¿Qué quiero ahora, mientras estoy despierto?». Las respuestas no tienen por qué coincidir.
Si en el sueño aparecía una persona concreta
Quizá era una expareja o alguien a quien apenas conoces. No tienes por qué deducir de ello que quieras retomar el contacto ni que debas confesar nada. Sigue dándole vueltas solo si de verdad te preocupa la cuestión.
Un ejemplo inventado: sueñas con una expareja y por la mañana te sorprende. Puedes reconocerlo así: «Ahora tengo muy presente ese recuerdo, pero no quiero retomar el contacto». No tiene por qué significar nada más. Y, a la inversa, puedes tomarte en serio un deseo consciente sin usar el sueño como prueba de que existe.
Más claridad con dos apuntes breves
- El recuerdo: Anota brevemente lo que recuerdas del sueño. No hace falta que escribas la historia completa.
- Tu reacción ahora: Escribe si sientes curiosidad, vergüenza, inquietud o indiferencia, y si realmente quieres hacer algo.
Esta sencilla distinción es una idea para reflexionar, no un método para diagnosticar sueños. Si escribir hace que no puedas dejar de pensar en ello, puedes dejarlo y seguir con tu día.
Hablar de ello sin dar por hecho que hay un deseo
Antes de hablar, puedes decir: «He tenido un sueño que me ha sorprendido. Quiero contarte qué me ha hecho pensar, no proponerte nada». O puedes hablar solo de la sensación que te ha dejado.
Si alguien te cuenta un sueño, puede ayudar preguntarle con naturalidad: «¿Solo quieres contármelo o hay algo que te preocupa?». No tienes que interpretárselo ni buscar en él un plan.
Si el sueño sigue causándote malestar
Si tienes pesadillas recurrentes que afectan al sueño y a tu vida cotidiana, puedes consultarlo con un profesional sanitario. La información del NHS sobre las pesadillas también señala esta opción. La conversación puede servir para aliviar el malestar, no para demostrar que existe una supuesta intención oculta.
En cambio, un sueño inesperado aislado no te obliga a hacer nada. Puedes encontrarlo interesante, guardártelo para ti o acabar olvidándolo.