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Espermicidas: eficacia y límites como método anticonceptivo

Los espermicidas son productos destinados a dañar o destruir los espermatozoides. Se introducen en la vagina para evitar el embarazo, por ejemplo, en forma de gel u óvulos. Por sí solos no son un método anticonceptivo especialmente fiable. Tampoco protegen frente a las infecciones de transmisión sexual.

¿Cómo actúan?

Un principio activo espermicida conocido es el nonoxinol 9. A primera vista, puede parecer una forma sencilla de añadir protección, pero su eficacia depende del producto concreto y de que se use correctamente. Un gel cualquiera de consistencia similar no cumple esa función.

Los espermicidas pueden formar parte de un método de barrera, por ejemplo, junto con un capuchón cervical adecuado para ello. Esto no significa que puedas combinar cualquier producto con cualquier capuchón. El producto adecuado es el indicado en las instrucciones de uso de cada uno.

¿Espermicida, gel anticonceptivo o lubricante?

Estos términos se refieren a funciones distintas. El envase debe indicar claramente para qué está pensado el producto:

Producto Para qué está pensado
Espermicida Daña los espermatozoides mediante una acción química, por ejemplo, con nonoxinol 9.
Gel anticonceptivo con ácido láctico Complementa ciertos métodos de barrera creando un medio ácido que reduce la movilidad de los espermatozoides.
Lubricante convencional Reduce la fricción. No sustituye a un método anticonceptivo ni al gel indicado para usar con un capuchón.

Que un gel sea ácido tampoco significa automáticamente que esté evaluado como anticonceptivo. Lo que importa es el uso indicado en el envase, no un ingrediente aislado ni la palabra «íntimo».

Más cantidad de principio activo no significa más seguridad

El nonoxinol 9 puede irritar las mucosas. En particular, su uso frecuente o en dosis altas puede favorecer la aparición de lesiones y aumentar el riesgo de transmisión del VIH. Por eso, no es adecuado para proteger frente al VIH ni frente a otras infecciones de transmisión sexual. Los preservativos con este principio activo no ofrecen ninguna ventaja para este fin frente a los que no lo contienen.

El escozor o el dolor no son señales de que el producto esté funcionando especialmente bien. Si un producto te irrita, no sigas utilizándolo sin más y consulta si las molestias persisten. No es posible saber solo por la sensación si se trata de una irritación o si hay otra causa.

Si falla el método anticonceptivo

Si has olvidado usar un producto o no has utilizado correctamente el método de barrera, quizá necesites asesoramiento sobre anticoncepción de urgencia. Contacta cuanto antes con una farmacia o una consulta médica. Introducir más gel después o lavarte la vagina no sustituye a la anticoncepción de urgencia.