¿Qué ayuda a aliviar el dolor menstrual?
El calor, el movimiento suave y los analgésicos adecuados pueden ayudar a aliviar el dolor menstrual. Si el dolor te impide hacer vida normal con regularidad o aumenta claramente, merece la pena buscar un tratamiento específico. No tienes por qué limitarte a soportarlo cada mes.
Qué puedes probar ahora
Colócate una bolsa de agua caliente o una almohadilla térmica a una temperatura agradable sobre la parte baja del abdomen. La bolsa de agua caliente debe ir dentro de una funda o envuelta en un paño, nunca directamente sobre la piel. También puede sentarte bien una ducha caliente. Algunos estudios apuntan a que aplicar calor puede aliviar el dolor.
Si te apetece, prueba a dar un paseo corto o a hacer movimientos suaves. No hace falta que se convierta en un entrenamiento intenso. El movimiento puede ayudar a algunas personas; descansar también está bien si ahora necesitas tranquilidad.
Qué medicamentos puedes considerar
El ibuprofeno o el naproxeno pueden aliviar el dolor menstrual. Pertenecen a los antiinflamatorios no esteroideos, o AINE, y reducen la acción de unas sustancias que intervienen, entre otras cosas, en las contracciones dolorosas del útero. Sin embargo, pueden causar efectos secundarios, como molestias de estómago.
Que un medicamento sea adecuado para ti depende, entre otros factores, de tus enfermedades previas, de otros medicamentos que tomes y de la posibilidad de que estés embarazada. Si tienes dudas, consulta en la farmacia o en un centro médico y sigue las instrucciones del prospecto. No tomes ibuprofeno a la vez que naproxeno ni que otros AINE.
Si las molestias son intensas y habituales, los anticonceptivos hormonales también pueden considerarse como tratamiento, según cada caso. Conviene hablar conjuntamente sobre tus preferencias anticonceptivas, los beneficios y los riesgos. No se trata de recomendarte automáticamente la píldora.
Por qué importa la causa
En el dolor menstrual primario, los calambres se deben a los procesos relacionados con las contracciones del útero. El dolor menstrual secundario tiene otra causa subyacente, como la endometriosis o los miomas. No se puede saber cuál es la causa por el hecho de que una bolsa de agua caliente alivie el dolor durante un rato.
Pide cita si el dolor interrumpe tu vida cotidiana con regularidad, aparece por primera vez o va en aumento. Menciona también si sientes dolor durante las relaciones sexuales, al orinar o al defecar, así como si tienes sangrados entre reglas. Si el dolor es muy intenso o inusualmente fuerte y no cede con analgésicos, busca atención médica ese mismo día.
Con unos pocos datos, podrán ayudarte mejor
Anota cuándo empieza el dolor en relación con la menstruación, cuánto dura, qué zona te duele y qué has probado hasta el momento. Una descripción concreta de cómo afecta a tu vida cotidiana resulta especialmente útil: «El primer día no pude ir a trabajar por los calambres; el calor solo me alivió un rato». También puedes apuntar los medicamentos que tomas, con su nombre y cómo los has tomado.
Una pregunta adecuada para la consulta podría ser: «¿Cómo podemos tratar mi dolor y deberíamos investigar una posible causa, como la endometriosis?». No hace falta que tengas un diario perfectamente completo para pedir ayuda.