Disforia poscoital: cómo entender lo que sientes después del sexo
¿Después del sexo te sientes de repente triste, irritable o a punto de llorar, aunque esperabas que fuera un momento agradable? A veces, estos sentimientos difíciles después de la actividad sexual se describen como disforia poscoital. También pueden aparecer después de tener sexo con consentimiento o de masturbarte. El término describe lo que experimentas, pero no explica automáticamente por qué te ocurre.
¿Cómo puedes entenderlo?
En una encuesta a 223 mujeres y 76 hombres se registraron distintos sentimientos y molestias después de la actividad sexual. Las respuestas mostraron que no solo aparece la tristeza y que las molestias no están vinculadas exclusivamente al orgasmo. Como las personas participantes no formaban una muestra representativa, no es posible deducir de esos datos frecuencias fiables para toda la población. Estudio sobre los sentimientos después de la actividad sexual
Más importante que una cifra porcentual es tu situación concreta: ¿qué sientes, cuánto te afecta y qué necesitas ahora? No tienes que fingir que el momento ha sido agradable. Al mismo tiempo, tampoco tienes que sacar de una sola reacción una conclusión definitiva sobre ti o sobre tu relación.
Qué puedes decir en ese momento
Puedes querer cercanía, necesitar espacio o preferir hablar más tarde. Por ejemplo:
- «Ahora mismo estoy triste y todavía no sé muy bien por qué. Por favor, no me hagas preguntas de inmediato.»
- «Puedes quedarte conmigo, pero ahora no quiero que me toques.»
- «Necesito un poco de tranquilidad. Hablemos de esto más tarde, con calma.»
Si le ocurre a otra persona, es mejor preguntar «¿Quieres que me quede?» en vez de dar por hecho que le apetece acurrucarse en ese momento. La respuesta «Todavía no lo sé» puede quedarse así. Incluso un deseo que ya se había expresado puede cambiar.
Ten en cuenta el contexto
Más tarde, sin prisas, piensa si durante el encuentro te sentiste a gusto y libre. ¿Hubo presión, dolor o algún límite que no se respetó? No se deben apartar estas experiencias etiquetándolas como «disforia poscoital». No le debes a nadie más intimidad sexual ni una explicación tranquilizadora.
Cuándo puede ser útil pedir apoyo
Si estos sentimientos se repiten, te afectan mucho o hacen que temas la intimidad sexual, puedes pedir apoyo. También puedes acudir a un centro médico si tienes molestias físicas asociadas. Para las dificultades emocionales o sociales, hay servicios de orientación que pueden ayudarte a encontrar otro tipo de apoyo si lo necesitas. Información alemana para buscar servicios de orientación
Puedes empezar de forma sencilla: «Después del sexo me pongo triste a menudo. Quiero entender qué me resulta difícil». No tienes que identificar una causa ni haber decidido ya si quieres recibir orientación a solas o junto con otra persona.