Sauna durante la menstruación: cómo planificar tu visita
Una sesión de sauna también puede resultar agradable durante la menstruación. Sin embargo, que te convenga hoy depende de cómo toleres el calor y de cómo te encuentres. Si tienes mareos, una debilidad marcada o molestias intensas, ir a la sauna no es buena idea.
Que el calor resulte agradable no significa que tengas que aguantar las molestias
Algunas personas encuentran reconfortante el calor durante la menstruación. Aun así, una sesión de sauna no es un tratamiento necesario para los calambres. También puedes optar por una tarde tranquila sin que eso signifique que estés descuidando tu salud.
Las menstruaciones muy dolorosas o cuyo dolor va en aumento deberían consultarse con un profesional sanitario. Esto es especialmente importante si con frecuencia tienes que cancelar el trabajo, citas o actividades de ocio por este motivo. La cuestión no es cómo aguantar de todos modos un día de sauna, sino qué ayuda puede aliviar tus molestias.
Qué puedes planificar de antemano
- Un producto menstrual que ya conozcas: Lleva recambios y sigue las instrucciones de uso. No lleves un tampón durante más de ocho horas; si el envase indica un tiempo inferior, sigue esa indicación.
- Aseos y vestuarios: Antes de la primera sesión de sauna, comprueba dónde puedes cambiarte el producto con tranquilidad. Si lo necesitas, pregunta de antemano al establecimiento qué normas tiene sobre ropa y toallas.
- Agua y descansos: Bebe antes y después de la sauna. Evita el alcohol. No te plantees competir por ver quién aguanta más tiempo en la cabina caliente.
- Flexibilidad: Organízate para poder hacer una pausa o irte antes sin tener que dar explicaciones. Pasar un rato en la zona de descanso también forma parte de la visita.
¿Cuándo debes salir de la sauna?
Si tienes mareos, debilidad, problemas para respirar o un malestar claro, sal de la sauna y pide ayuda. No esperes a que termine el ritual de sauna. Si no te sientes firme al caminar, avisa directamente a otra persona o al personal.
Los problemas cardíacos, una tensión arterial anómala o ciertos medicamentos también pueden influir en si la sauna es adecuada para ti. Consulta estas dudas con el profesional sanitario que te atiende, tanto si tienes la menstruación como si no.
¿Y si el sangrado es especialmente abundante?
Las menstruaciones abundantes pueden provocar falta de hierro y anemia. Por eso, no atribuyas sin más el cansancio, la debilidad o los mareos a un día exigente. Consulta si tienes sangrados muy abundantes de forma repetida. Anotar con qué frecuencia tienes que cambiarte los productos puede ayudarte durante la consulta.