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Vulva shaming: cómo reconocer los comentarios despectivos y poner límites

Se habla de vulva shaming cuando se hacen comentarios despectivos sobre el aspecto de la vulva. Por ejemplo, cuando alguien dice que los labios internos visibles son feos o exige que ambos lados tengan el mismo aspecto. Tener una preferencia personal no da derecho a nadie a menospreciar tu cuerpo.

¿Qué ayuda frente a las supuestas normas?

Las vulvas varían en forma, tamaño y color; también es habitual que los labios sean asimétricos. Por eso, una sola representación no puede servir de modelo universal. Diversidad anatómica

No tienes por qué convertirlo en un debate sobre centímetros. Lo importante es cómo os habláis. «Prefiero otra cosa» puede hacer tanto daño como una burla directa si se usa para presionarte.

Tres respuestas posibles

Ante un comentario despectivo

«No quiero que hables así de mi cuerpo. Por favor, deja de hacerlo». Así marcas un límite sin tener que defender tu anatomía.

Si alguien insiste en que cambies algo

«Que tú tengas una preferencia no significa que yo tenga que hacer nada. Decido por mi cuenta si quiero cambiar algo de mi cuerpo». No le debes a nadie una intervención estética.

Si la otra persona dice que era una broma

«Puede que para ti fuera una broma. A mí me ha dolido y no quiero que vuelvas a hacer comentarios al respecto». No tienes que encontrarlo gracioso para que tu límite sea válido.

Si ahora tienes dudas sobre tu cuerpo

Puedes ocultar temporalmente las imágenes o cuentas que te hacen compararte constantemente. También puedes hablar con alguien de confianza que no se apresure a juzgar tu aspecto. Tampoco tienes que empezar de repente a pensar que tu vulva es preciosa. «Ahora mismo no necesito valorar mi cuerpo» puede bastar como postura propia.

Si te arrepientes de un comentario, una disculpa concreta suele ser más útil que una justificación: «Mi comentario fue despectivo. Lo siento. No volveré a juzgar tu cuerpo de esa manera». Es una propuesta de cómo expresarlo, no una garantía de que la otra persona vuelva a confiar en ti enseguida.

Las molestias son otra cuestión

Las heridas nuevas, el picor persistente o el dolor son motivos para pedir consejo médico. No deberían descartarse alegando que existe diversidad corporal. Información sobre las molestias

Puedes decir a la vez: «Mi cuerpo no tiene que ajustarse a ningún ideal» y «Quiero que me revisen esta zona dolorida que me ha aparecido». Ambas cosas son compatibles.